Pese a que estuve un año entero pagando a plazos mi Canon EOS 400D, no supe donde meterla en las dos maletas que me he traido para pasar mi año Eramus. Pero como la mirada no descansa, ayudado por la baja calidad de los pocos megapíxeles de la BlackBerry, iré subiendo una foto cada día de esta ciudad, que se presenta apasionante, para que podaís sentir(me) todo esto más cerca. Bienvenidos a Dublin City Centre.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Como en casa, en ninguna parte...

"Lo que tiene un piso de estudiantes, es lo que tiene."

Un colchón con los peores muelles que os podaís imaginar, un escritorio, una cajonera y un armario, todo iluminado por dos lamparitas. 8 metros cuadrados de intimidad en un piso de 6 personas, con dos baños, a 450€ el mes. Y mi casero insiste en que es un verdadero chollo en pleno centro...



El tema de las zonas comunes de los pisos de estudiantes siempre me ha parecido digno de estudio. Cervezas, botellas de todos los licores posibles, y cosas sin ninguna utilidad que acampan de forma indefinidad en el sálón.  El mío tiene ropa de los inquilinos del año pasado, comida de una chica francesa que se fue hace una semana y una guitarra que nadie de los 6 que por aquí nos movemos reconoce como suya...


Si la cámra de la BlackBerry hubiese tenido tan solo dos megapíxeles más, estoy seguro que hubiera podido sacar con claridad lo "limpios que estaban los platos". Como supondreís, aquí la organización para el tema del fregar no va mucho más allá de un cartel anunciador, algo así:



Vamos, que ni en el ejército cuando mandaban a mi padre "a cocinas" se tenía tan claro como iba lo de darle al estropajo y la balleta.

Sin duda, uno de los elementos esenciales para reconocer un piso de estudiantes es lo que se conoce como "Escala de Metros/Cuadrados Vacios X Frigorífico", la famosa e=m²VF, que viene a ser algo así como: cuanto mayor espacio en blanco veas en el frigo, más autentico será el piso de estudiantes. También suele ser proporcional a lo que vas a echar de menos los guisos de tus abuelas.
 Y yo que me quejaba del medio limón y el eterno brick de sopa de pollo de mi casa...



Pero el hambre que podamos pasar se compensa con las maravillosas vistas dublinesas que tenemos desde el piso: verdes praderas con tréboles por un lado, y montañas que forman cordilleras majestuosas pobladas de bosques encantados por el otro. Bueno, más o menos.



Hay dos sugerentes opciones: patio interior, con cubos de basura, o vistas a la calle frente a las viviendas sociales. Yo doy a las basuras, y la verdad, es más aburrido. Con vistas a las viviendas sociales sabes que en algún momento tendrás visión preferente para alguna que otra pelea.

Y para finalizar este sainete de la vida y costumbres de mis "roomates", aquí os presento uno de los mayores misterios de la casa: El Altar Absolut:


Ni siquiera el chico que lleva más tiempo viviendo aquí sabe quien las puso. Las incognitas que presenta este altar al vodka son varias, y me temo que me iré del país sin haberlas resuelto: ¿quien fue el gurú que encontró cuatro tipos diferentes de botella? ¿se las bebería todas él (o ella, vaya usted a saber) sólo? ¿ que pasaría si las quitaramos (cosa que recomendaría cualquier tipo de administración pública relacionada con la salud y esas cosas)? y sobre todo, (la foto no hace justicia a la composición), ¿como pueden mantenerse sobre esa tabla endeble medio vencida y sobre el radiador?



Pues eso, que lo que tiene un piso de estudiantes, es lo que tiene. Y eso es así en Alcalá de Henares, en Zamora, y hasta en Irlanda.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hostia, yo tambien tengo esa leche y esa mantequilla en mi casa en Bournemouth

Anónimo dijo...

me encanta la idea del blog!! tu piso es muy.... ¿erasmus?, sobre todo el frigo=)
la verdad esq es una pena lo de la camara pero bueno, nos conformaremos con el movil..

un beso javi!! te echamos de menos!!


P.D: argh!!!!