"Party rocks is in the house tonight, Everybody just have a good time. "
Ayer tuve el honor de asistir a mi primera fiesta en mi propio piso. Eran amigos de mi roomate Maiken, la noruega, y venían de diferentes partes de Irlanda para celebrar el fin del verano, según me comentó uno de ellos. Y pensar que por verano entienden 20 grados...angelicos.
La selecta invitación estaba dirigida única y exclusivamente a toda aquella persona que pasara cerca del piso, oyera la música y decidiera entrar; la misma selección de invitados que para la boda de Alberto de Mónaco. Las indicaciones para el acceso se llevan la palma de la noche:
"(Si quieres entrar) Llamame, soy Maiken, o tira piedras al segundo balcón de la derecha. Hay una manta roja, por favor, tíralas ahí y sólo ahí. Para los demás (vecinos, se entiende) procedan a entar como de costumbre, no hace que falta que tiren piedras". Milagrosamente, el cristal del balcón ha aparecido intacto.
El salón pasó a ser un muestrario del alcohol que se bebe por estas tierras. Y yo que había limpiado la encimera esa misma mañana...
Estoy pensando en comenzar mi colección de botellas de alcohol para poder formar mi propio altar en esta casa y ser alguién memorable, como el del Vodka. Aunque me da a mí que un abstemio va a tener más complicado lo de ir colecciónando Jack Daniel´s, sobre todo teniendo en cuenta que la botella grande puede valer entorno a treinta euros.
Lo más interesante de todo es acostarte pensando a quién te vas a encontrar en el sofá del salón la mañana siguiente. Yo apostaba por la del vestido azul, pero ha sido un tipo con rastas. No ha habido suerte.
domingo, 25 de septiembre de 2011
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1 comentario:
Jajaja, y qué te esperabas?!
es que un piso de estudiantes, es un piso de estudiantes, ya sea en España, en Irlanda o en la Cochinchina!
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